Día Nacional de la Educación Financiera.

El 7 de octubre se celebra el Día Nacional de la Educación Financiera; aunque habrá actividades en esta materia durante la semana por toda España. La Fundación Cajasol se suma, un año más, a la celebración de este día con talleres para escolares y para adultos; aunque durante todo el año también los desarrollamos, es en esta fecha cuando lo hacemos con más intensidad, pues esta celebración tiene como objetivo concienciar a la sociedad española de la importancia de adquirir un adecuado nivel de cultura financiera en las diferentes etapas de la vida.

Esta labor divulgativa la lleva a cabo la Fundación Cajasol de forma coordinada y en colaboración con las entidades responsables de esta materia en nuestro país: Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Así como la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), a través de la cual la Fundación Cajasol se ha adherido al Convenio de Colaboración firmado entre esas entidades para el desarrollo del Plan Nacional de Educación Financiera.

Hablar de Finanzas es hablar de dinero y saber sobre este tema es una necesidad, pues el 99% de las decisiones que tomamos en nuestras vidas se traducen en dinero.

La Educación Financiera, como todo proceso de formación, desarrolla capacidades. En este caso permite tomar decisiones responsables e informadas para planificar el futuro. Ayuda a “moverse” en el mundo de las finanzas y proporciona la confianza que se necesita para relacionarse con entidades financieras y ser consciente de los derechos y obligaciones a la hora de contratar productos financieros.

Comprender el funcionamiento, los riesgos y las oportunidades que ofrecen los productos financieros que contratamos (cuenta, tarjeta, hipoteca o plan de pensiones) y ser capaces de tomar decisiones financieras informadas es una necesidad que se debe cubrir si se quiere vivir con una cierta tranquilidad.

Los conocimientos financieros resultan esenciales para cada persona a la hora de adquirir una vivienda, formar un hogar, gestionar un presupuesto, planificar los estudios de los hijos o asegurar unos recursos extras para la jubilación.

La escasa Educación Financiera se traduce en una falta de previsión y planificación económica que puede implicar la adquisición de unos compromisos de pago muy superiores a los que podemos hacer frente, que derivarán en un sobreendeudamiento causando graves consecuencias en nuestro proyecto de vida.

Para más información sobre el trabajo que Fundación Cajasol realiza en materia de Educación Financiera pueden visitar la web www.tesalenlascuentas.org