¡ATENCIÓN al efecto psicológico!

Cuando necesitamos satisfacer una necesidad a través de la adquisición de un producto o servicio, normalmente compensamos esa satisfacción con la insatisfacción que nos produce entregar algo que poseemos, por lo general damos dinero.

Sin embargo, cuando conseguimos el producto o servicio presentando una tarjeta de plástico, a los pocos segundos nos la han devuelto y salimos del establecimiento con nuestra necesidad satisfecha y sin haber experimentado ninguna insatisfacción.

Esto favorece las compras compulsivas.

Seamos sensatos y que no nos sorprenda el pago de la tarjeta, pues las compras con ellas nos llegarán, con retraso; pero ¡tendremos que pagarlas igualmente!